El sector de la construcción en Europa atraviesa actualmente un decrecimiento en la actividad a nivel europeo, fruto de un contexto de precios elevados, encarecimiento de la financiación y escasez de mano de obra. Así aparece reflejado en el estudio realizado por el Instituto de la Construcción ITEC, donde se estima que el volumen de actividad en 2024 se ha situado un 3,7 % por debajo del registrado en 2023, aunque si se compara con las cifras de 2019 (el mejor año desde la crisis financiera de 2008), las cifras no parecen ser tan negativas puesto que no son inferiores a las de ese año. Las previsiones del mismo Instituto de la Construcción indican que 2025 será un año de estancamiento, con apenas un 0,3 % de mejora, y que el crecimiento sostenido se iniciará a partir de 2026. En el presente Insight se va a dar una radiografía del sector de la construcción en España y compararlo con Europa.
¿De dónde surge la bajada de la construcción a nivel europeo?
El retroceso en la construcción europea se explica, en gran medida, por las dificultades que atraviesan mercados clave como Italia, Francia y Alemania, responsables aproximadamente de la mitad de la producción continental. Por el contrario, y como posteriormente se explicará con datos, España, junto a Polonia y el Reino Unido, se perfila como uno de los países que liderará el crecimiento en el sector, con una tasa estimada del 3 % para el período 2025-2027.
La caída en la actividad constructora se ha concentrado principalmente en el sector residencial, que ha reducido el ritmo de producción para evitar un exceso de oferta en un contexto de costes de construcción y tipos de interés elevados, los cuales deberían haberse trasladado al precio final. Según las estadísticas de los promotores europeos, la producción residencial disminuyó un 10 % en 2023 y un 9,1 % en 2024. La buena noticia es que 2025 parece marcar un punto de inflexión, con previsiones de crecimiento del 10 % en obra nueva residencial, tras varios años de escasez de oferta y la mejora de las condiciones crediticias (ver figura 1).
En la edificación no residencial, la situación es similar, aunque menos pronunciada. La producción registró descensos aproximados del 2,4 % tanto en 2023 como en 2024, y se espera que 2025 sea un año de estancamiento, seguido de un crecimiento gradual del 1,5 % a partir de 2026.
Por su parte, la ingeniería civil ha conseguido mantener la actividad a pesar del encarecimiento de los costes, gracias a una cartera de proyectos estratégicos vinculados a políticas energéticas y de descarbonización, que ha recibido prioridad en los presupuestos públicos y en programas nacionales apoyados por fondos europeos en determinados países. Esto ha permitido que, de forma acumulada, la construcción en este segmento haya crecido un 6,4 % durante 2023 y 2024. No obstante, se espera una desaceleración en los próximos años, con un crecimiento del 2,5 % en 2025 y del 1,9 % en 2026, un escenario que podría estar también influido por el aumento del gasto en defensa.

Figura 1: Evolución construcción por subsectores en Europa
Fuente: ITeC
¿Qué está sucediendo en España?
España, a diferencia de la media europea, ha logrado mantenerse firme en un entorno poco favorable. Aunque el crecimiento del sector no ha conseguido avanzar al mismo ritmo que el PIB debido al encarecimiento de los costes de construcción, el año 2024 ha cerrado con un aumento del 2 %. Entre los factores que explican este comportamiento destacan la recuperación de la cartera de proyectos, favorecida por la bajada de los tipos de interés, y la estabilización de los costes hacia finales de año.
De cara a 2025, las previsiones de Euroconstruct apuntan a un crecimiento del 4,2 %, mientras que para 2026 y 2027 se anticipa una desaceleración moderada, con incrementos estimados en torno al 3,5 % y al 2,5 %, respectivamente.
La edificación residencial ha sido el principal motor del sector en 2024. La demanda se ha impulsado con la bajada del coste del crédito y el interés por aumentar la oferta de vivienda nueva. Por otra parte, la promoción pública ha avanzado más despacio, pero aun se ha cerrado el año con un crecimiento del 2,8%.
De cara a 2025, las previsiones apuntan a un cambio de ritmo bastante claro, con crecimientos que podrían situarse entre el 6% y el 7,5% en 2025-2026 y con la posibilidad de llegar a unas 150.000 viviendas iniciadas en 2026 si se mantienen unas condiciones favorables. Para 2027, el escenario vuelve a moderarse en torno al 4%.
En cuanto a la edificación no residencial, este tipo de obra ha tenido un comportamiento mucho más prudente en 2024, puesto que se ha acabado el año ligeramente en negativo, cerca del -1%. Buena parte de la inversión continúa enfocada en inmuebles ya existentes y algunos segmentos avanzan con más lentitud de la esperada. Para el periodo 2025-2027, las previsiones tampoco muestran grandes cambios, dado que se espera un crecimiento muy moderado, entre el 1% y el 2,5%.
Por lo que respecta a la rehabilitación, 2024 ha mostrado un avance algo más claro después del arranque lento de los fondos Next Generation. Las previsiones se han situado entre el 2% y el 2,5%, y el impulso de final de año, ligado a la aceleración de la tramitación, ha elevado la expectativa para 2025 hasta el 3,8%. Aun así, según se indica en el informe de ITeC Eurocnstruct, este empuje será temporal, ya que cuando se retiren las ayudas, el sector volverá a tasas más bajas, de alrededor del 1,5% en 2027.
Referente a la ingeniería civil, en 2024 se ha mantenido un crecimiento sólido del 3,1% (ver figura 2), apoyado en la ejecución del Plan de Recuperación, aunque con presiones por los sobrecostes y la falta de nuevos proyectos financiables. Para 2025 se esperaba repetir cifras, pero las últimas previsiones rebajan el crecimiento a alrededor del 2,8%, con una desaceleración gradual hacia el 1,6% en 2027.

Figura 2: Evolución construcción por subsectores en España
Fuente: ITeC
¿Cuál es el sector de la construcción en España?
Para analizar el estado en el que se encuentra España se ha accedido a diversos indicadores que permitan saber el estado de la construcción según diversas variables.
Trabajos realizados por empresas
La Encuesta de Índices de Producción de la Industria de la Construcción (EIPIC) analiza periódicamente la evolución económica de las empresas del sector tomando 2021 como año base (ver figura 3). Según este indicador, la actividad ha crecido un 3,7% en 2024 con respecto a 2023, alcanzando su nivel más alto desde 2009 después de cuatro años seguidos al alza. Dentro del conjunto, la ingeniería civil ha sido la que más ha crecido en 2024, con un aumento del 4,4%, ligeramente por encima del 3,9% registrado en la edificación.

Figura 3: Trabajos realizados por empresas del sector de la construcción (año base 2021)
Fuente: Observatorio Industrial de la Construcción
Ventas totales en el sector de la construcción
A pesar de que el sector de la construcción sigue creciendo en España, las ventas totales de las empresas del sector de la construcción han caído un 1% en 2024 respecto al año anterior (ver figura 4). Esta ligera bajada se explica sobre todo por el fuerte descenso de las exportaciones de materiales de la construcción, que han retrocedido un 34,7% en el último año, algo que el mercado nacional (pese a mejorar sus ventas en un 1,2%) no ha logrado compensar debido al parón generalizado de la construcción en Europa. Cabe destacar que, salvo en 2020 y en 2024, las cifras de ventas del sector de materiales para la construcción llevaban una década encadenando aumentos anuales en sus ventas.

Figura 4: Ventas totales del sector de la construcción español en millones de euros (2014-2024)
Fuente: Observatorio Industrial de la Construcción
Consumo aparente de cemento
Otro indicador relevante para entender la situación del sector de la construcción en España es el consumo aparente de cemento. Según los datos del Ministerio de Industria y Turismo, este consumo ha crecido un 2,9% en 2024 después de dos años de caídas. Aunque todavía no recupera los niveles alcanzados en 2021, el volumen consumido el último año se sitúa un 1,1% por encima del registrado en 2019 (ver figura 5).

Figura 5: Consumo anual de cemento en España en toneladas (2014-2024)
Fuente: Observatorio Industrial de la Construcción
Costes de materiales de la construcción
Siguiendo con los indicadores clave, se ha optado por mostrar la evolución de los costes de la construcción. El Índice de Costes de la Construcción indica que los materiales se han encarecido un 28% en 2024 con respecto a 2019 (ver figura 6), con un aumento especialmente intenso entre 2021 y 2022, cuando los precios subieron un 16% en apenas un año. Además, es reseñable que de los 43 materiales que analiza este índice, más de la mitad han registrado incrementos superiores a la media.

Figura 6: Evolución de precios de materiales para la construcción en España (base 2021)
Fuente: Observatorio Industrial de la Construcción
Para complementar información sobre los costes de los materiales empleados en obra, se ha utilizado el Índice de Precios de Materiales de la Construcción del INE, el cual refleja la evolución de los materiales más representativos, comparando en este caso los precios de junio de 2024 con los de diciembre de 2011. Según este índice, salta a la vista como materiales como los cerámicos, el cemento, el cobre, el aluminio y los bituminosos han visto subir sus precios más de un 40% en estos últimos 13 años (ver figura 7).

Figura 7: Índice de precios de materiales generales en España (año base 2011)
Fuente: Observatorio Industrial de la Construcción
Visados de obra
En 2024, los visados de obra han mostrado un aumento notable, alcanzando un total de 154.357 unidades, lo que representa un crecimiento del 14,9% respecto al año anterior. Este repunte se ha dado en todas las categorías, pues los visados de obra nueva han crecido un 16,7%, los de reforma un 7,3% y los de ampliación un 5,2%. A pesar de este avance general, los visados de intervenciones en edificaciones ya existentes, que incluyen reformas y ampliaciones, se han situado en 26.636 unidades, registrando el tercer peor dato de la última década. Por su parte, la obra nueva residencial ha mantenido la tendencia positiva, con 127.721 visados, consolidando el impulso en la construcción de viviendas durante 2024 (ver figura 8).

Figura 8: Visados de viviendas en España
Fuente: Observatorio Industrial de la Construcción
¿Dónde se ha construido vivienda residencial en España?
Una vez analizado el panorama general de la construcción en España, conviene ver si el crecimiento de la edificación residencial se reparte de manera equilibrada por todo el país. Un estudio de Euroconstruct ha evaluado la distribución geográfica de la construcción de nuevas viviendas para determinar si se concentra en unas pocas regiones o si, por el contrario, se distribuye de forma más homogénea. Según Josep Ramón Fontana, analista de mercado del ITeC, una concentración excesiva podría ser motivo de preocupación.
En la figura 9 se observa que en 2024 se construyeron unas 21.000 viviendas más que la media del periodo 2018-2023. Solo cuatro regiones del territorio nacional (Madrid, La Rioja, País Vasco y Baleares) quedaron por debajo de esa media. En cambio, Andalucía, Galicia, Castilla y León y Castilla La Mancha concentraron la mayor parte del crecimiento, representando dos tercios del exceso sobre la media. El tercio restante se repartió entre Cataluña, Comunidad Valenciana, Asturias, Aragón, Murcia, Extremadura y Cantabria. Esta estadística muestra que, aunque la expansión residencial está bastante concentrada en determinadas zonas, la mayoría del territorio también ha contribuido al incremento general.

Figura 9: Lugares donde se ha construido en 2024 por encima de la media del periodo 18-23
Fuente: ITeC
El informe también compara la construcción de vivienda nueva por cada mil habitantes en cada región española y la contrasta con distintas medias europeas. En esa comparación se observa que solo Andalucía y Castilla y León superan la media europea en términos de construcción por habitante. Sin embargo, cuando la referencia son los países del grupo BIG-4 (Alemania, Francia, Italia y Reino Unido), responsables de la mitad de la producción europea, el resultado cambia por completo, puesto que todas las regiones españolas, excepto Extremadura y La Rioja, presentan ratios superiores a esta media. Esta gráfica (figura 10) refuerza la idea de que la actividad residencial en España atraviesa un momento más favorable que en los principales mercados europeos. En conjunto, la media nacional ha alcanzado en 2024 las 2,6 viviendas nuevas por cada mil habitantes, apenas 0,2 más que la media del BIG-4, lo que muestra que la diferencia existe, pero no es tan amplia como podría parecer.

Figura 10: Construcción residencial por cada mil habitantes por región en España y comparativa con medias europeas
Fuente: ITeC
Unidad de Inteligencia Competitiva del ITC-AICE
