Es de sobra conocido que el sector cerámico europeo soporta una presión creciente como consecuencia de un marco regulatorio especialmente exigente, del encarecimiento energético y de unas obligaciones climáticas y de emisiones que avanzan a mayor velocidad que la propia competitividad industrial. Esta combinación ha ampliado la brecha frente a productores extracomunitarios que operan con normativas mucho más laxas. Ante esta situación, tanto Europa como Estados Unidos han recurrido a medidas de carácter proteccionista que, hasta ahora, han demostrado ser insuficientes y que con el paso del tiempo parecen mostrar signos de relajación y falta de coherencia. Todo ello pone en duda su capacidad real para proteger a una industria que compite en una clara desventaja estructural.
La irrupción de la India
La mayor amenaza a la que se enfrenta actualmente la industria cerámica europea procede de los competidores indios. El país que tradicionalmente orientaba sus exportaciones hacia el mercado asiático se ha convertido en los últimos años en un serio problema para los productores europeos, en un contexto de medidas de protección insuficientes y de unas cargas regulatorias y energéticas cada vez más pesadas para el clúster europeo.
La irrupción del sector cerámico indio comenzó a mediados de la década de 1990, impulsada por las reformas liberalizadoras iniciadas en 1991 y por la reducción progresiva del impuesto de excise, que pasó del 55 % en 1993 al 25 % en 1997. Esta rebaja fiscal redujo la presión sobre la actividad productiva, atrajo nuevos competidores y amplió con rapidez la capacidad instalada. Al mismo tiempo, el aumento del poder adquisitivo de la clase media y alta, junto con el fuerte crecimiento de la construcción y la vivienda, disparó la demanda de baldosas y desplazó materiales tradicionales como el cemento o el mármol. El resultado fue la aparición de empresas cerámicas indias a un ritmo cada vez más acelerado.
Como se aprecia en la figura 1, no se trata de un fenómeno puntual, sino de una transformación estructural sostenida por una enorme capacidad productiva, costes energéticos reducidos, apoyo estatal a la exportación y estándares regulatorios extremadamente laxos. Todo ello ha provocado que el número de empresas cerámicas en India crezca a una velocidad difícil de igualar.

Figura 1: Número de empresas de cerámica indias de nueva creación con el paso de las décadas
Fuente: Ceramic World Review
¿Cómo se gestó el antidumping en Europa?
Ante la amenaza que empezaba a representar la industria cerámica india, Europa puso en marcha un procedimiento antidumping que también se aplicó a Turquía. El proceso comenzó a tomar forma en noviembre de 2021, cuando la Federación Europea de Fabricantes de Baldosas denunció prácticas de dumping y un perjuicio económico relevante para la industria europea. En diciembre de ese mismo año, la Comisión Europea abrió oficialmente la investigación, incluyendo un muestreo de productores indios y realizando inspecciones en Morbi (donde se concentra la mayor parte de la producción india) con el fin de verificar ventas y estructuras de costes.
Tras no adoptarse medidas provisionales, en julio de 2022 la investigación avanzó hacia la fase de conclusiones definitivas y en octubre se comunicó la intención de imponer derechos antidumping. Finalmente, en febrero de 2023 se adoptó formalmente el Reglamento UE 2023 265, que estableció aranceles destinados a eliminar el perjuicio a la industria europea. Las tasas se fijaron de forma individual por empresa, con un rango aproximado entre el 6,7% y el 8,7%.

Figura 2: Rueda de prensa para comunicar las medidas antidumping en Europa en 2023
Fuente: ASCER
Estas medidas, aunque claramente insuficientes, pretendían frenar la entrada de producto indio y turco en Europa, pero lo cierto es que no lo consiguieron. Los bajos precios derivados de un entorno regulatorio mucho menos exigente neutralizaron el efecto de los aranceles y no lograron contener el avance de la cerámica india, que, aun ofreciendo una calidad inferior en muchos segmentos, sigue compitiendo con precios medios muy difíciles de igualar. En la figura 3 se pueden observar los precios medios de exportación de la cerámica india y española en los principales destinos a los que se dirige el producto indio, y la diferencia resulta evidente.

Figura 3: Precios medios de exportación de España e India a los principales mercados indios
Fuente: Elaboración propia a partir de los datos de ASCER y Ceramic World Review
Por si las diferencias de costes y precios no fueran suficientes, las últimas informaciones que están apareciendo al respecto de la modificación a la baja de los aranceles que la Unión Europea podría implantar en 2027 a India parecen ser la gota que colma el vaso.
¿Por qué se aplicaron medidas antidumping en Europa?
Las medidas antidumping en Europa se adoptaron como respuesta a un fuerte aumento de las importaciones de baldosas procedentes de India. El volumen prácticamente se triplicó entre 2017 y 2020, al pasar de 8 a más de 25 millones de metros cuadrados, lo que permitió a India ganar cuota de mercado a costa de los productores europeos. Además, se comprobó que los precios indios eran mucho más bajos, con diferencias de precio de entre el 36% y el 54,7%, que obligó a muchas empresas europeas a vender por debajo de sus costes de producción para no perder mercado.
El resultado fue un perjuicio económico grave, con pérdidas netas casi constantes y una caída de las inversiones del 62% como consecuencia directa de la falta de rentabilidad. La investigación concluyó que estos daños no podían atribuirse a otros factores, como la pandemia o el encarecimiento energético, sino que derivaban directamente de las importaciones indias objeto de dumping, lo que sirvió de base para la imposición de derechos antidumping definitivamente.
¿Qué impacto pretendían tener las medidas europeas sobre los productores de Europa?
Las medidas antidumping impuestas por la Unión Europea en 2023 buscaban proteger a la industria europea de baldosas frente a las importaciones de India y Turquía a precios desleales y frenar el grave deterioro económico que arrastraba el sector. Antes de su aplicación, los productores europeos habían perdido cuota de mercado, pasando del 90,1% en 2018 al 87,1% durante el período de investigación. Además, muchas empresas se veían obligadas a mantener precios por debajo de sus costes de producción, acumulando pérdidas recurrentes de entre el 5% y el 9% anual y operando con un margen apenas sostenible del 0,6%.
La imposición de aranceles pretendía recuperar competitividad y cuota de mercado, mejorar la rentabilidad y reactivar la inversión, especialmente en innovación y sostenibilidad, que se había desplomado un 62% antes de la intervención. También se buscaba proteger el empleo, un aspecto especialmente sensible en territorios altamente dependientes de la cerámica como Castellón, donde cada puesto de trabajo directo genera casi cuatro indirectos. En general, las medidas se plantearon como una ayuda económica para la industria europea, con la intención de darle estabilidad y fuerza para hacer frente a la competencia de precios muy bajos y evitar cierres y quiebras generalizadas.
Europa recula y quita el peaje a India: una autopista sin límite de velocidad
Con el tiempo, la industria cerámica europea observa con preocupación el borrador del acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea y la India, dado que propone reducir los aranceles en un momento en que ya se ha comprobado que existe competencia desleal. El texto prevé la eliminación inmediata de los derechos antidumping vigentes desde 2023 y su sustitución por un arancel único del 5% para las importaciones indias, sin garantías específicas para el azulejo.
Esta reducción de aranceles se produce pese a que la industria india presenta una sobrecapacidad cercana al 30%, recibe importantes apoyos públicos y opera con estándares sociolaborales y medioambientales muy inferiores a los europeos, con un 90% de empleo irregular y una elevada desregularización concentrada en regiones como Morbi. El desequilibrio se acentúa si se tiene en cuenta que la Unión Europea seguiría afrontando un arancel del 16,5% para exportar a la India, además, aplicable con retraso, lo que confirma que se trataría de un acuerdo claramente asimétrico. La previsión es que el tratado se ratifique a finales de 2026 o principios de 2027 y, de salir adelante en estos términos, supondría un duro golpe para una industria europea que ya opera con importantes trabas a su competitividad.

Figura 4: El presidente del Consejo Europeo, António Costa, junto con el primer ministro de India, Narendra Modi y Ursula Von der Leyen
Foto: Frederic Sierakowski/ European Council
Si Europa va de mal en peor, ¿Cómo está la situación en Estados Unidos?
Desafortunadamente, en Estados Unidos no existen medidas antidumping a las baldosas de cerámica indias. La industria estadounidense por medio de su asociación estatal “Tile Council of North America (TCNA)” se movilizó en 2024 en busca de proteger sus intereses frente a la competencia desleal de India, reclamando medidas antidumping de entre el 408% y el 828%. Tras años de investigación, el Departamento de Comercio de Estados Unidos emitió una determinación final negativa el 23 de abril de 2025, concluyendo que estos productos no se vendían a un valor inferior al justo, cuestión que, a todas luces, no se entiende. Debido a este resultado negativo, la investigación antidumping fue terminada formalmente el 30 de abril de 2025.

Figura 5: Eric Astrachan, Director Ejecutivo de Tile Council of North America (TCNA)
Fuente: Floordaily
Lo que sí existe en Estados Unidos son medidas dirigidas a contrarrestar los subsidios concedidos por el Gobierno de la India a sus productores y exportadores de baldosas cerámicas. El Departamento de Comercio identificó ocho programas de subsidios compensables, es decir, ayudas que justificaban la imposición de aranceles correctivos al suponer una ventaja injusta frente a la industria estadounidense. Estos apoyos permitían a las empresas indias exportar a precios más bajos y generaban una amenaza clara para los fabricantes locales, que se veían abocados a bajar precios o perder cuota de mercado. Sobre esta base se fijaron derechos compensatorios diferenciados de entre el 3,06% y el 3,18%, porcentajes claramente bajos. Conforme a la legislación estadounidense, un subsidio es compensable cuando existe una contribución financiera pública que otorga un beneficio específico, y en este caso se concluyó que las importaciones indias cumplían ese criterio y requerían medidas de defensa comercial.
Por otra parte, se aplica el Arancel Armonizado de los Estados Unidos (HTSUS), que grava las baldosas con independencia de su origen. El tipo arancelario oscila entre el 8,5% y el 10% en función del coeficiente de absorción de agua y del tipo de producto.
Además, se han aplicado aranceles adicionales al amparo de la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA), los cuales se tratan de decisiones discrecionales del Gobierno estadounidense vinculadas a negociaciones comerciales y geopolíticas. Estos recargos, que durante un tiempo fluctuaron entre el 10% y el 26%, alcanzaron su máximo en 2025, cuando se situaron en el 50%. Desafortunadamente, la situación no termina ahí.
Estados Unidos recula y rebajará significativamente los aranceles adicionales
Desafortunadamente, hace unos pocos días, Estados Unidos ha dado su brazo a torcer a la India, reduciendo sus aranceles IEEPA del 50% en 2025 al 18% en 2026. Esta decisión deriva del compromiso de la India de comprar petróleo a Estados Unidos, lo que deja al sector cerámico español en una clara desventaja poco después de la subida de 2025. Los aranceles IEEPA, que habían alcanzado el 50 % para la India en 2025, provocaron entonces una merma en sus exportaciones, permitiendo que España recuperara su posición como máximo exportador de cerámica en Estados Unidos, sin embargo, repetir en el escalón más alto del podio tras esta decisión se vuelve todavía más difícil.

Figura 6: Modificación de los aranceles de Estados Unidos a India
Fuente: Internationaltradeinsights
Mientras se le pone la alfombra roja a la cerámica india, las trabas a los productores europeos no deja de crecer
Mientras tanto, la industria cerámica europea observa con preocupación cómo las propuestas regulatorias de la Unión Europea sobre emisiones de CO₂ para el periodo 2026-2030 la asfixian cada vez más. Según Ascer y la federación europea Ceramic-Unie, la reducción prevista del 34 % de los derechos gratuitos de emisión obligará al sector a comprar muchos más permisos de los que actualmente adquiere en el mercado. Esta situación, sumada a la menor oferta disponible, está provocando una escalada de precios sin precedentes, como se aprecia en la figura 7, donde la tonelada de CO₂ se sitúa en 86 € frente a los 20 € de mayo de 2020, lo que podría generar un coste adicional anual de entre 109 y 163 millones de euros solo por emisiones directas.

Figura 7: Evolución de los precios del mercado de emisiones de CO₂ (precio en euros por tonelada)
Fuente: Elaboración propia a partir de los datos de Sendeco2
A estos sobrecostes se suman, en el caso del sector cerámico español, los recortes en la retribución a la cogeneración, que inicialmente se estimaban en un 37,5 % y en un impacto cercano a los 30 millones de euros anuales. Finalmente, tras las alegaciones presentadas por la industria, con la intervención de las patronales nacionales de la cogeneración (Acogen y Cogen) y de la cerámica (Ascer), que trasladaron sus quejas al Ministerio, y tras la valoración realizada por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia, el Gobierno ha moderado el ajuste previsto, reduciendo el impacto para el sector azulejero a alrededor de 10 millones de euros al año.
La progresiva reducción de los derechos de emisiones y los ajustes en cogeneración amenazan cada vez más la viabilidad económica del sector cerámico, dado que no existen tecnologías alternativas viables para descarbonizar de manera rápida procesos intensivos en gas y energía. Además, la industria sostiene que penalizar a un sector que ya es eficiente en emisiones solo incentivará la entrada de productos importados con estándares ambientales y laborales más laxos, debilitando su competitividad.

Figura 8: Rendimientos de una central térmica de ciclo combinado y de un sistema de cogeneración
Fuente: Bluenergy
Como se aprecia en la figura 9, desde 2016 los fabricantes europeos de cerámica han tenido que recurrir al mercado de derechos de emisiones, ya que las emisiones generadas superan los derechos gratuitos concedidos. El gráfico refleja claramente la drástica reducción de estos derechos, una situación que pone en jaque a la industria cerámica europea.

Figura 9: Emisiones generadas por el sector cerámico europeo y derechos de emisión gratuitos disponibles (en millones de toneladas)
Fuente: Elaboración propia a partir de los datos de European Environment Agency
En términos generales, y para mostrar la desigualdad que enfrenta la industria europea, en la figura 10 se comparan las emisiones de CO₂ de India con las de España e Italia, considerando el total procedente de la combustión de combustibles en todos los sectores. La evolución de estas emisiones refleja dinámicas muy distintas, ya que mientras India mantiene una tendencia ascendente constante vinculada al crecimiento industrial y a su alta dependencia del carbón, España e Italia muestran una trayectoria descendente fruto de los esfuerzos en eficiencia energética, la transición del mix eléctrico y la internalización del coste del carbono mediante el Régimen de Comercio de Derechos de Emisión de la Unión Europea. Tal y como comentaba Miguel Nicolás hace unos días en un acto celebrado dentro de la campaña Time of Spain, los niveles de emisión en España en la producción de cerámica son de 5 kg de CO₂ por metro cuadrado, mientras que en Turquía el nivel es de 14 kg de CO₂ por metro cuadrado. Y mucho más elevados son los índices en China e India. Además, el 97 % de la energía fotovoltaica en Castellón es en la cerámica.

Figura 10: Evolución emisiones de carbono en España, Italia e India (en millones de toneladas métricas de CO₂)
Fuente: The Global Economy
Unidad de Inteligencia Competitiva del ITC-AICE
