La litofanía es una técnica cerámica en la que se modela o graba una fina lámina de porcelana sin esmaltar con distintos espesores, de modo que, al colocarla ante una fuente de luz, las zonas más gruesas aparecen oscuras y las más delgadas dejan pasar más claridad, generando una imagen en claroscuros de gran detalle.
Si bien es una idea de origen chino, es en Limoges en el siglo XIX cuando es desarrollada e incluso patentada por el diplomático Baron Paul de Bourgoing en 1827.Esta porcelana traslúcida encontró un uso muy extendido dada su belleza. Se utiliza en pantallas de lámparas, faroles de calle o incluso ventanas, donde la luz posterior revela la escena escondida en el relieve.
