La cerámica sigue demostrando su enorme potencial más allá del ámbito industrial o decorativo. Por primera vez en la historia, un implante mandibular subperióstico fabricado íntegramente en cerámica mediante impresión 3D ha sido colocado con éxito en un paciente. El material empleado, zirconio de alta biocompatibilidad, y la tecnología de fabricación de la empresa Lithoz, abren una nueva etapa en la medicina personalizada, combinando precisión milimétrica con propiedades mecánicas y estéticas excepcionales.
Este hito internacional, enmarcado en el proyecto europeo INKplant, marca un antes y un después en la integración de la cerámica técnica en aplicaciones médicas avanzadas.
