El pasado 8 de abril de 2025 entró en vigor la Directiva UE 2024/869, una norma aprobada el 13 de marzo de 2024 por el Parlamento de Unión Europea y el Consejo.
Esta Directiva modifica las Directivas 2004/37/CE y 98/24/CE para establecer nuevos valores límite de exposición profesional y biológica al plomo y sus compuestos inorgánicos, así como para introducir valores límite para los diisocianatos. Esta modificación tiene como objetivo mejorar la protección de la salud de los trabajadores frente a estos agentes químicos.
¿Cuál es el objetivo principal de la nueva Directiva (UE) 2024/869?
Este cambio responde a un objetivo claro: Reforzar los límites de exposición a sustancias peligrosas en el entorno laboral con el fin de mejorar la salud y seguridad de quienes, día a día, trabajan expuestos a estos agentes químicos.
En el caso de España, el proceso de transposición implica la modificación del Real Decreto 665/1997, que regula la protección de los trabajadores contra los riesgos derivados de la exposición a agentes cancerígenos.
¿Qué cambios introduce a la Directiva con relación al plomo?
- Reducción del VLEP (Valor Límite de Exposición Profesional en el ambiente) de 0,15 mg/m³ a 0,03 mg/m³.
- Reducción del VLB (Valor Límite Biológico) de 70 μg Pb/100 ml a 15 μg Pb/100 ml de sangre, con un periodo transitorio hasta el 31 de diciembre de 2028 donde el límite será de 30 μg Pb/100 ml.
- Requisitos de vigilancia médica para trabajadores con niveles de plomo en sangre superiores al 60% del VLB.
- Establecimiento de un valor de referencia de 4,5 μg Pb/100 ml de sangre para mujeres en edad fértil.
¿Qué valores límite se establecen para los diisocianatos?
- VLEP general de 6 μg NCO/m³, con un límite transitorio hasta el 31 de diciembre 2028 de 10 μg NCO/m³.
- VLEP de corta duración de 12 μg NCO/m³, con un límite transitorio hasta el 31 de diciembre 2028 de 20 μg NCO/m³.
Resumiendo:

Figura 1: Cambios normativos en los valores límite de exposición profesional (VLEP) al Plomo y Diisocianatos
Fuente: Elaboración propia
¿Cuándo entra en vigor la Directiva?
La Directiva entró en vigor el 8 de abril de 2024. Los Estados miembros deben transponerla a su legislación nacional antes del 9 de abril de 2026.
¿Impacta esta nueva Directiva a las empresas del sector cerámico?
Su alcance es amplio y transversal, impactando a todas aquellas empresas, de cualquier sector, en las que se manipulen plomo, sus compuestos inorgánicos o diisocianatos, tanto de forma directa como indirecta.
¿Pero en el sector cerámico existen procesos en los que se manipulen compuestos de Plomo?
A pesar de que, en la industria cerámica, los compuestos de plomo han desempeñado un papel importante, es cierto que su uso se ha ido reduciendo progresivamente debido a sus riesgos tanto para la salud de los trabajadores como también para el medio ambiente.
A continuación, algunos de los materiales y aplicaciones donde el plomo ha tenido una función destacada:
Esmaltes:
Durante décadas, los óxidos y sales de plomo han sido ingredientes clave en la formulación de esmaltes cerámicos. ¿Por qué? Porque aportan un acabado brillante, estable y duradero. Además, mejoran la adherencia y la riqueza cromática del recubrimiento. Es lo que convirtió al plomo en un aliado del artesano y de la industria.
Pigmentos:
La presencia de plomo era clave para lograr ciertos colores intensos, especialmente aquellos con efectos metálicos o brillantes. En muchos casos, no existía una alternativa que ofreciera los mismos resultados. Así, durante siglos, el plomo fue considerado insustituible en la creación de efectos visuales únicos, que otras sustancias no podían reproducir.
Vidriados:
En la formulación de vidriados, el plomo actúa como un fundente. Permite trabajar a temperaturas más bajas, facilita el acabado y mejora la calidad superficial. Un ingrediente técnico que ha optimizado procesos en el sector.
¿Es realmente peligroso el plomo en la salud?

Figura 2: Arteria con componentes celulares de la sangre
Fuente: Dreamstime
Cuando una persona inhala polvo o vapores que contienen plomo, o lo ingiere sin querer, por ejemplo, al comer o fumar con las manos contaminadas, este metal pesado entra rápidamente en el torrente sanguíneo. Desde allí, se distribuye por todo el organismo y puede alojarse en órganos vitales como el cerebro, el hígado o los riñones.
A partir de ese momento, los efectos sobre la salud no solo son múltiples, sino también acumulativos y potencialmente irreversibles.
Según indica la OMS y la ATSDR (Agency for Toxic Substances and Disease Registry), pueden verse afectados:
Sistema nervioso:
- Neurotoxicidad: El plomo afecta el sistema nervioso central y periférico. Puede causar problemas de concentración, pérdida de memoria, de coordinación y alteraciones del estado de ánimo.
- En exposiciones prolongadas, puede provocar daño neurológico irreversible.
Sistema hematológico:
- Interfiere con la producción de hemoglobina, lo que lleva a anemia.
- Afecta la síntesis del ADN y la producción de células sanguíneas.
Almacenamiento en huesos:
El plomo se acumula en los huesos y dientes. Allí puede permanecer años.
- En periodos de estrés, enfermedad o envejecimiento, puede liberarse de nuevo a la sangre, reactivando su toxicidad incluso sin nueva exposición.
Repercusiones en la fertilidad y el desarrollo:
En 2024 se publicó el Real Decreto 612/2024, que modificaba el Real Decreto 665/1997 sobre la protección de los trabajadores ante los riesgos relacionados con la exposición a agentes cancerígenos durante el trabajo, incluyendo por primera vez sustancias que interfieren con la reproducción, como el plomo y sus compuestos inorgánicos.
- Afecta la fertilidad tanto en hombres como en mujeres.
- Puede causar abortos espontáneos, nacimientos prematuros y afectar el desarrollo neurológico del feto.
- También se ha asociado con efectos mutagénicos y carcinogénicos.
El riesgo es mayor en:
- Procesos donde se calienta el plomo (como hornos con esmaltes con óxidos de plomo).
- Lugares mal ventilados o sin equipos de protección adecuados.
- Trabajadores sin formación específica sobre manipulación segura.
¿Y los DIISOCIANATOS?
En cuanto a los diisocianatos, aunque no forman parte de las recetas de proceso de materiales cerámicos, sí pueden encontrarse en el entorno laboral. Son componentes habituales en adhesivos, recubrimientos, espumas o sellantes empleados en fases de montaje, embalaje o instalación de elementos cerámicos.
Estos compuestos, esenciales en polímeros de poliuretano, pueden liberar vapores peligrosos para el trabajador, especialmente en ambientes mal ventilados. Aunque su uso sea marginal en el proceso cerámico, su presencia en instalaciones específicas o auxiliares no puede descartarse.
¿Cómo afectan a la salud?

Figura 3: Pictogramas en reactivos químicos
Fuente: Hibiscus Plc
La ECHA y el INSST advierten que los diisocianatos representan un riesgo significativo para la salud de los trabajadores, especialmente:
Por inhalación: (el gran peligro invisible)
- Pueden provocar asma profesional: una reacción respiratoria crónica que puede aparecer incluso con exposiciones breves.
- También causan bronquitis, tos persistente y dificultad respiratoria.
- En casos severos, pueden sensibilizar al trabajador: una vez sensibilizado, incluso trazas en el aire pueden desencadenar ataques graves.
Por contacto con la piel: más allá de una simple irritación
- Provocan dermatitis alérgica y reacciones inflamatorias.
- La piel actúa como vía de entrada al organismo: incluso si no se inhalan, los diisocianatos pueden causar problemas sistémicos si se manipulan sin protección.
Sensibilización: el punto de no retorno
Una de las características más peligrosas de los diisocianatos es que pueden «sensibilizar» al sistema inmunológico.
¿Qué significa esto?
Que el cuerpo los reconoce como una amenaza, y reacciona violentamente ante futuras exposiciones, aunque sean mínimas.
¿Y ahora qué?

Figura 4: Checklist relacionado con sustancias químicas peligrosas
¿Qué implica para las empresas?
Este cambio implica reformas legales y técnicas profundas, necesarias para garantizar entornos laborales más seguros y saludables.
Tal y como indica el reglamento REACH y el INNST, las empresas tienen que estar preparados:
1. Identificar dónde hay plomo o diisocianatos
- Revisar materias primas, procesos y productos intermedios.
- Localizar si se usan en:
- Esmaltes, fritas o pigmentos cerámicos (en el caso del plomo).
- Resinas, adhesivos o sellantes (en el caso de diisocianatos).
2. Medir la exposición
- Realizar mediciones higiénicas en el aire del lugar de trabajo.
- Compararlas con los nuevos valores límite de exposición:
- Plomo
- Diisocianatos.
3. Evaluar y adaptar procesos
- ¿Se puede sustituir la sustancia por otra menos peligrosa?
- Si no es posible, implantar medidas de control técnico, como cabinas de aspiración, ventilación localizada, encapsulamiento de procesos.
4. Proporcionar protección personal adecuada
- Equipos de protección respiratoria y guantes resistentes.
- Ropa de trabajo específica que se lave por separado.
5. Formación obligatoria y actualizada
- Los trabajadores deben ser formados y actualizados periódicamente sobre:
- Riesgos específicos de plomo y diisocianatos.
- Buenas prácticas de trabajo y uso seguro de productos químicos.
- Para los diisocianatos, esta formación ya es obligatoria desde 2023 según el Reglamento REACH.
6. Vigilancia médica reforzada
- Revisiones médicas periódicas específicas para trabajadores expuestos.
- Control de niveles de plomo en sangre cuando corresponda.
7. Documentación y trazabilidad
- Registrar evaluaciones de riesgo, medidas adoptadas y resultados de mediciones.
- A disposición de autoridades laborales o sanitarias.
Con este cambio, Europa pretende avanzar hacia un entorno de trabajo más seguro, donde la protección de la salud deja de ser una opción y se convierte en una obligación regulada y concreta.
Vicente Domínguez Santos
Unidad de Inteligencia Competitiva del ITC-AICE
